Categorías: Oftalmología

Con el paso del tiempo nuestro cuerpo envejece, y no solo se aprecia con la aparición de arrugas y signos de la edad en nuestra piel. La década comprendida entre los 40 y 50 años es una época en la que se empiezan a experimentar las consecuencias de la edad, una de las más comunes es notar cambios en la capacidad visual.

Se trata de procesos naturales del cuerpo. El paso del tiempo es algo inevitable y trae consigo problemas asociados a la edad y el deterioro de células y tejidos. Por esa razón, esta semana desde Clínica Medina te explicaremos los principales problemas y patologías de la visión a partir de los 40 años.

Presbicia

La presbicia, también llamada vista cansada, es un error refractivo provocado por la falta de acomodación del sistema visual. Su causa más común es el envejecimiento, ya que el propio paso del tiempo conlleva una pérdida de elasticidad en las estructuras que sujetan la lente natural del ojo, por lo que se pierde capacidad para enfocar objetos a corta distancia.

Sus principales síntomas son los siguientes:

  • Visión borrosa e incapacidad para enfocar objetos cercanos (menos de un metro de distancia).
  • Necesidad de alejar objetos (móvil, libros…) para enfocar mejor.
  • Cansancio ocular al finalizar el día o en entornos con una iluminación deficiente.
  • Dolor de cabeza tras leer o realizar trabajos que requieran una concentración elevada en objetos pequeños.

Tratamiento de la presbicia

La presbicia no tiene un tratamiento curativo. Sin embargo, existen métodos para paliar los síntomas y problemas asociados a la vista cansada. Los tratamientos más comunes son los siguientes:

  • Corrección óptica: se trata de corregir la visión a través de gafas o lentes de contacto. Lo más común es que entre los 40 y los 50 años sea necesario una revisión y un cambio de graduación de los lentes habituales.
  • Corrección quirúrgica: actualmente, la cirugía refractiva puede corregir la presbicia y reducir la dependencia de las lentes de contacto o las gafas. Las principales técnicas quirúrgicas son la cirugía laser (moldea la cornea para modificar la curvatura y aumentar el enfoque), el implante de lentes intraoculares con conservación del cristalino (se colocan lentes en la cámara anterior del ojo para corregir la visión, es un proceso reversible), y el implante de lentes intraoculares con sustitución del cristalino (se sustituye el cristalino por una lente que cumple una mejor función que el propio cristalino envejecido).

Cataratas

Las cataratas son opacidades del cristalino que provocan que la visión sea algo parecido a mirar a través de una ventana empañada. El cristalino tiene la función de enfocar la luz entrante para producir imágenes nítidas en la retina. Con el paso del tiempo el cristalino pierde elasticidad y se vuelve más grueso y opaco. Esto provoca una pérdida de su estructura normal.

Las cataratas no se aprecian desde un primer momento, se desarrollan lentamente hasta acabar interfiriendo en la visión. Al ser un proceso gradual, las primeras etapas de la catarata podrán solventarse con una mejor iluminación y el uso de lentes. Sin embargo, si la catarata sigue desarrollándose, interferirá inevitablemente en la visión y será necesario realizar una cirugía.

Los principales síntomas de las cataratas son los siguientes:

  • Visión nublada o borrosa.
  • Dificultad para ver o enfocar en entornos poco luminosos.
  • Aumento de la sensibilidad a la luz.
  • Necesitar un entorno mejor iluminado para realizar actividades como la lectura.
  • Ver halos alrededor de las luces.
  • Percibir los colores de manera más amarillenta.
  • Visión doble en un solo ojo.

Tratamientos de las cataratas

En las primeras etapas, los síntomas de la catarata podrán corregirse con una buena iluminación y el uso de gafas. Sin embargo, cuando la opacidad es tal que impide realizar las actividades diarias e interfiere gravemente en la visión, será necesario someterse a una cirugía de cataratas.

Es imprescindible contactar con un oftalmólogo cuando las cataratas afecten en tu día a día. El oftalmólogo te valorará e indicará cuando será conveniente realizar la operación. No te preocupes, la catarata aunque empeoren la visión, no daña los ojos y no afectará a la recuperación de la vista.

La cirugía de cataratas consiste en reemplazar el cristalino opaco y envejecido por una lente intraocular. Es una operación segura, generalmente ambulatoria y realizada con anestesia local. Si se sufren cataratas en ambos ojos, el oftalmólogo programará una segunda operación una vez te hayas recuperado de la primera cirugía. En algunos casos seleccionados se podría realizar la cirugía de forma bilateral en un mismo tiempo.

Degeneración macular asociada a la edad (DMAE)

La degeneración macular es una enfermedad degenerativa que afecta a la mácula y que causa una disminución de la visión central de manera progresiva. La mácula es responsable de la nitidez de la visión y de los pequeños detalles, y la DMAE es la causa más frecuente de la pérdida de visión en occidente a partir de los 40 años. Existen dos tipos de DMAE, la seca y la húmeda.

La DMAE seca, también conocida como atrófica, provoca cambios visibles en el epitelio pigmentario de la retina. La acumulación de desecho de los conos y bastones por lo general provoca drusas percibidas como manchas amarillas.

La degeneración macular húmeda, también llamada exudativa es la consecuencia del desarrollo de vasos sanguíneos anormales por debajo de la retina. Este proceso es conocido como neovascularización, y puede provocar un desprendimiento localizado del epitelio pigmentario y neurosensorial de la retina.

Los síntomas más comunes de la degeneración macular son los siguientes:

  • Visión borrosa.
  • Percibir las líneas rectas como onduladas o curvas.
  • Ver los objetos distorsionados o poco nítidos.
  • Identificar una mancha central en el ojo.

Tratamiento de la DMAE

En el caso de la DMAE húmeda, el tratamiento más frecuente son las inyecciones intravítreas. Se trata de inyecciones con fármacos antiangiogénicos que detienen la progresión de la enfermedad y evita perder la visión.

La DMAE seca aún no dispone de tratamiento curativo, pero puede llegar a ralentizarse con una ingesta diaria de suplementos antioxidantes, una dieta rica en Omega 3, evitando sustancias nocivas como el alcohol y el tabaco y limitando la exposición solar.

Síndrome del ojo seco

El síndrome del ojo seco se presenta cuando el ojo no es capaz de mantener una capa saludable de lágrimas, lo que provoca una mala eliminación de partículas externas y una hidratación insuficiente. La causa más común de esta enfermedad es la propia edad, a partir de los 40 años podemos sufrir cambios hormonales que produzcan una disminución de lágrimas en los ojos.

Los síntomas más comunes del síndrome del ojo seco son los siguientes:

  • Visión borrosa.
  • Enrojecimiento del ojo acompañado de ardor o picazón.
  • Aumento de la sensibilidad a la luz.

Tratamiento del ojo seco

Existen varios tratamientos para el síndrome del ojo seco, siendo el más común el uso de lágrimas artificiales. Otros tratamientos pueden ser el uso de tapones en los puntos lagrimales, cirugía de la vía lagrimal, fármacos, etc.

Las lágrimas artificiales pueden ser de dos tipos: con conservantes y sin conservantes. Se pueden adquirir en cualquier farmacia sin necesidad de receta médica. Sin embargo, es importante acudir al oftalmólogo para que recomiende la mejor lágrima para ti y descartar patologías asociadas, como pueden ser inflamación de la superficie ocular, malposición de los párpados, conjuntivitis alérgicas, etc.

Glaucoma

El glaucoma es un grupo de afecciones oculares que deterioran el nervio óptico y frecuentemente va asociado a un aumento de la presión intraocular. Se trata de un deterioro gradual, casi imperceptible en sus primeras fases y que se detecta en una etapa avanzada.

Esta afección ocular es una de las causas principales de ceguera en personas mayores de 60 años. Además, dado que su desarrollo es imperceptible y no se puede recuperar la vista perdida causada por el glaucoma, es conveniente realizarse exámenes oftalmológicos de manera periódica una vez entrada la década de los 40. Un diagnostico y un tratamiento temprano pueden retardar o prevenir la pérdida de visión.

Tratamiento del glaucoma

El tratamiento del glaucoma se basa en reducir la presión ocular que causa el daño en el nervio. Comúnmente se empieza con un tratamiento de gotas oculares destinadas a reducir la presión y mejorar el drenaje.

Si estas gotas no resultan eficaces, entonces el oftalmólogo podrá recetarte medicamentos orales, generalmente iniciadores de la anhidrasa carbónica.

En los casos más graves y siempre indicado por un profesional podrán realizarse diferentes cirugías para reducir la presión. Es el caso de la terapia con láser, la cirugía de filtración, los tubos de drenaje y la cirugía de glaucoma (esta última puede combinarse con una cirugía de cataratas).

En Clínica Medina contamos con la IPL (Luz Pulsada Intensa de ojos) de Lumenis, que mejora la sintomatología de pacientes con glaucoma, y la osmolaridad lagrimal. Además, OptiLight mejora el estado previo y posterior en las cirugías de glaucoma.

Si deseas más información sobre estos problemas visuales comunes a partir de los 40, ponte en contacto con nuestro equipo de profesionales.

En la Clínica Medina en Tenerife contamos con los mejores profesionales de la oftalmología y de la medicina estética facial, quienes te ofrecerán una atención personalizada y de calidad.

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