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El estrabismo es una enfermedad ocular común en niños. Detectarlo a tiempo es esencial para preservar la visión del pequeño y evitar un posible ojo vago.

Descubre qué es el estrabismo infantil, sus causas, síntomas y tratamiento.

¿Qué es el estrabismo?

El estrabismo es un defecto visual que consiste en la pérdida del paralelismo de los ojos, de modo que se produce una desviación anormal de uno o ambos ojos. Esta falta de alineación provoca que los ojos no puedan enfocar un mismo objeto o punto a la vez.

Puede ocurrir que uno de los ojos sea el dominante y el otro sea el que se desvía, así como que exista alternancia ocular entre ambos, es decir, que a ratos se mire con el ojo derecho (desviando el izquierdo) y otros, con el izquierdo (desviando el ojo derecho).

La agudeza visual del ojo dominante se conserva porque el ojo y su conexión con el cerebro funcionan correctamente. Sin embargo, el ojo desviado no enfoca donde debiera y su comunicación con el cerebro no se produce de manera adecuada.

Existen diferentes tipos de estrabismo. Cada uno tiene sus características clínicas, edad de comienzo, pronóstico y tratamiento.

Estrabismo infantil

Este problema de la vista puede ser congénito (nacer con él) o puede desarrollarse durante la infancia (normalmente entre los dos y cuatro años), pero también podría surgir a cualquier edad.

Durante los primeros meses de vida es normal apreciar cierto grado de desviación en los ojos o un pseudoestrabismo (falso estrabismo), que no precisan tratamiento. El desarrollo normal del bebé y el crecimiento de los huesos faciales, hacen que ambos ojos se distancien y dejará de dar esa sensación de desviación.

No obstante, si esto ocurre pasados los 18 meses de edad puede que se trate de un estrabismo. Por tanto, todos los niños que desvíen un ojo de forma habitual deben ser explorados por un oftalmólogo pediátrico lo antes posible para una detección precoz y una recuperación completa de la visión.

Una de las consecuencias más comunes del estrabismo infantil es el ojo vago, puesto que, si el niño tuerce un ojo, el cerebro anulará la señal que recibe de ese ojo para evitar la diplopía (visión doble) y la confusión visual. Si no se corrige, con el paso del tiempo se convertirá en un ojo vago y se desarrollará la ambliopía.

En algunos casos, el estrabismo es muy evidente, mientras que en otros se percibe cuando el pequeño está cansado o mirando algo desde muy cerca o muy lejos.

Causas del estrabismo infantil

El estrabismo en niños puede ser debido a las siguientes causas:

  • Como consecuencia de un defecto refractivo, principalmente por una hipermetropía.
  • Problema relacionado con los músculos oculares.
  • Cataratas congénitas.
  • Problemas cerebrales: parálisis cerebral, hidrocefalia o prematuridad.
  • Cualquier lesión en el ojo que afecte a la visión.
  • Síndromes; por ejemplo, el Sdme. de Down.

Como hemos comentado, el estrabismo también puede aparecer a cualquier edad, por ejemplo, asociado a un ICTUS o ACV (accidente cerebrovascular), en pacientes diabéticos o hipertensos.

Síntomas del estrabismo infantil

Las señales de alerta del estrabismo son similares a las del ojo vago:

  • Parpadear con frecuencia.
  • Desviar o inclinar la cabeza para mirar fijamente.
  • Acercarse mucho a un libro, a los objetos, a la tele o a la pizarra.
  • Visión borrosa, visión doble, dolor de cabeza, picor de ojos, lagrimeo y ojos rojos (fatiga visual).
  • Mala visión
  • Frotarse mucho los ojos.
  • Entrecerrar los ojos cuando hay luz o para intentar ver algo.

Diagnóstico y tratamiento del estrabismo infantil

El pronóstico visual será mejor cuanto antes se diagnostique y se trate la patología, evitando asimismo otros tipos de problemas asociados, como el fracaso escolar o los complejos.

Si el origen del problema es algún trastorno de refracción, el oftalmólogo optará por poner gafas para corregir el estrabismo.

Si existe un ojo vago, se recomendará además un tratamiento con parches o gotas de atropina para recuperar la visión.

Como última opción, cuando los tratamientos mencionados no resuelvan el problema es posible que haya que recurrir a la cirugía. Las dos alternativas que existen en la actualidad son:

  • La cirugía tradicional: consiste en acortar, alargar o cambiar de posición los músculos oculares para lograr un equilibrio entre los ambos ojos. Es una operación que requiere anestesia general en la edad pediátrica. Respecto a la edad recomendada para la cirugía suele estar entre los tres y los cinco años, ya que a esta edad es más fácil que el cerebro del niño se acostumbre mejor a su nueva situación. Si el estrabismo es congénito y grave se podría aconsejar la cirugía en el primer año de vida.
  • Inyección de una neurotoxina: puede ser una alternativa a la cirugía en algunos casos. Consiste en inyectar unas cantidades determinadas de una neurotoxina en el músculo más fuerte para disminuir su actividad.

 

El estrabismo infantil no se puede prevenir, por lo que las revisiones oftalmológicas a edades tempranas son esenciales para detectarlo cuanto antes.

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