¿Has notado que tu párpado se gira ligeramente hacia dentro o hacia fuera, y tu ojo lagrimea más de lo habitual? Estos signos suelen corresponder a entropión o ectropión, dos problemas palpebrales frecuentes que pueden aparecer con la edad o tras ciertas lesiones.
Aunque comienzan con molestias leves, con el tiempo pueden afectar a la visión o irritar la superficie ocular si no se tratan. La buena noticia es que ambos tienen solución y los resultados del tratamiento suelen ser muy satisfactorios.
En esta guía encontrarás qué los diferencia, cómo se corrigen y ejemplos reales de antes y después obtenidos en Clínica Medina para que puedas ver el cambio tras el tratamiento.
¿Qué son el entropión y el ectropión?
El entropión y el ectropión son dos alteraciones del párpado que modifican su posición natural y, con ello, la forma en la que el ojo queda protegido.
- Entropión: el párpado, normalmente el inferior, se gira hacia dentro. Esto hace que las pestañas rocen la superficie del ojo, produciendo escozor, lagrimeo constante e incluso pequeñas lesiones en la córnea.
- Ectropión: ocurre justo lo contrario. El párpado se gira hacia fuera, dejando expuesta la parte interna y generando sequedad, irritación y un lagrimeo que no drena bien.
Son problemas distintos, pero ambos requieren valoración especializada, ya que corregir la posición del párpado no solo mejora el confort, también evita que la irritación avance o afecte a la visión.
Cómo detectar un entropión o ectropión: Principales síntomas
En el entropión, el giro del párpado hacia dentro provoca que las pestañas rocen la superficie ocular. Lo más frecuente es notar:
- Lagrimeo constante
- Sensación de arenilla o cuerpo extraño
- Enrojecimiento persistente
- Molestias al parpadear
- Pequeñas erosiones en la superficie del ojo si el roce es continuo
En el ectropión, el párpado cae o se separa del ojo, dejando expuesta la zona interna. Esto genera:
- Ojos llorosos por mal drenaje de la lágrima
- Sequedad y tirantez
- Irritación en el borde del párpado
- Sensación de quemazón o picor
- Mayor sensibilidad a la luz
Cuando estos síntomas aparecen de forma repetida o empeoran con los días, lo más recomendable es que un especialista valore la posición del párpado y determine si existe alguna alteración.
Causas más frecuentes del entropión y del ectropión
Las dos alteraciones comparten un punto en común: suelen aparecer cuando los tejidos del párpado pierden firmeza o cuando algo modifica su posición natural. Aun así, cada una tiene causas características que conviene distinguir.
En el entropión, lo más habitual es que el párpado se gire hacia dentro por:
- Cambios asociados a la edad, que hacen que los músculos y tendones pierdan tensión.
- Cicatrices o pequeños retraimientos de la piel que tiran del párpado hacia el globo ocular.
- Inflamaciones crónicas, que pueden alterar la forma en que el párpado se apoya sobre el ojo.
- Problemas musculares que afectan al cierre del ojo y modifican la posición del borde palpebral.
En el ectropión, el párpado cae hacia fuera por causas diferentes:
- Relajación natural de los tejidos con el paso de los años, lo que favorece que el párpado se desplace.
- Parálisis facial, que reduce el tono del músculo encargado de mantener el párpado firme.
- Cicatrices que tiran hacia abajo del borde palpebral.
- Tumores o pequeñas masas, que empujan el párpado hacia fuera.
- Alteraciones congénitas, menos frecuentes, presentes desde el nacimiento.
Tratamiento del entropión
El entropión no se corrige por sí solo. Cuando el párpado se pliega hacia dentro y las pestañas rozan la superficie del ojo, la irritación tiende a aumentar con el tiempo, por lo que conviene abordarlo cuanto antes para evitar daños corneales.
La forma de corregirlo depende de la causa y del estado del párpado, pero en la mayoría de los casos la solución viene de la mano de la cirugía oculoplástica.
La cirugía oculoplástica es la subespecialidad que trata las enfermedades de los párpados y de los tejidos que rodean el ojo. Por su formación específica, el cirujano oculoplástico es el profesional más indicado para corregir esta malposición sin comprometer la protección y la función del párpado.
Corrección quirúrgica
La cirugía oculoplástica es el tratamiento más habitual. Se realiza con anestesia local, sin necesidad de ingreso, y consiste en tensar las estructuras del párpado que han perdido firmeza para devolverlas a su posición natural. Esta intervención suele resolver el entropión de forma estable y mejora las molestias desde los primeros días.
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Suturas de eversión como solución temporal
En algunos casos puntuales, las suturas permiten recolocar el párpado hacia fuera durante un tiempo. No sustituyen la cirugía, pero son útiles en personas que necesitan aliviar los síntomas mientras se decide el abordaje definitivo o la cirugía no es recomendable en ese momento.
Infiltraciones para casos muy concretos
Cuando la intervención no es posible o el paciente rechaza la cirugía, puede recurrirse a un producto médico que ayuda a mejorar la posición del párpado de forma temporal. No corrige la causa, pero reduce las molestias y protege la superficie ocular durante un periodo limitado.
Tratamiento del ectropión
El ectropión se corrige mediante cirugía oculoplástica. Aunque las lágrimas artificiales y las pomadas pueden aliviar la molestia unos días, la única solución real es recolocar el párpado en su posición correcta.
La cirugía se realiza con anestesia local y sin ingreso, y suele durar alrededor de 20 minutos. El objetivo es devolver al párpado su apoyo natural sobre el globo ocular para evitar la exposición ocular y reducir las molestias.
Una vez finalizada la intervención, se indica aplicar una pomada antibiótica sobre la zona intervenida. Los puntos se retiran entre 7 y 10 días después.
En la mayoría de los pacientes la mejoría es inmediata. El lagrimeo disminuye desde los primeros días y la irritación ocular se resuelve en poco tiempo.
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Entropión y ectropión: resultados antes y después del tratamiento
Los resultados de la cirugía oculoplástica se notan de manera inmediata, al recolocarse el párpado en su posición correcta.
A continuación, compartimos fotos reales del antes y el después de la cirugía de párpados en Clínica Medina.
Cirugía de Entropión en ojo derecho en Clínica Medina:

Cirugía de Ectropión en ojo izquierdo en Clínica Medina:

Recuperación tras la cirugía de párpados
La recuperación suele ser sencilla y rápida. Después de la intervención el oftalmólogo suele indicar una pomada antibiótica para aplicar sobre la zona tratada durante los primeros días. Los puntos se retiran entre 7 y 10 días más tarde.
Durante ese tiempo es habitual notar una ligera inflamación o sensación de tirantez, algo que mejora de forma progresiva. En la mayoría de los casos, las molestias asociadas al entropión o al ectropión desaparecen desde el inicio: el lagrimeo se reduce, la irritación cede y el párpado recupera una posición estable.
Para favorecer una buena evolución te recomendamos evitar frotarte los ojos, proteger la zona y acudir a las revisiones indicadas por el especialista. Con estos cuidados, la recuperación suele completarse sin dificultades.
Riesgos y posibles complicaciones
Como en cualquier cirugía, pueden aparecer molestias durante los primeros días, aunque la mayoría se resuelven sin dificultad siguiendo las indicaciones del especialista. Aun así, es importante conocer qué puede ocurrir para saber cuándo actuar.
Los riesgos más habituales son leves y temporales:
- Inflamación moderada en la zona tratada.
- Sensación de tirantez al parpadear.
- Pequeños hematomas que desaparecen solos.
- Irritación ocular puntual durante los primeros días.
En un número reducido de casos pueden presentarse complicaciones que requieren valoración médica:
- Infección en la herida quirúrgica.
- Retracción o caída excesiva del párpado durante la recuperación.
- Persistencia del lagrimeo o molestias si el párpado no queda bien posicionado.
- Aparición de úlceras o erosiones corneales cuando la exposición ocular es mayor de lo esperado.
Si notas un aumento rápido del enrojecimiento, dolor que va en aumento, secreción anómala o sensibilidad intensa a la luz, conviene contactar con el oftalmólogo oculoplástico para una revisión. Estos signos no son frecuentes, pero es mejor valorar cuanto antes para evitar que la irritación ocular avance.
Cuándo conviene consultar al cirujano oculoplástico
Para corregir un entropión o ectropión debes acudir a un profesional especializado. Los cirujanos oculoplásticos son oftalmólogos especializados en cirugía plástica de los tejidos perioculares.
Combinan conocimientos en oftalmología con habilidades en cirugía plástica, lo que les permite comprender al detalle la anatomía del párpado y cómo cualquier alteración puede afectar a la protección del ojo.
Dicho esto, ¿cuándo deberías pedir una cita?
Puedes consultarlo si notas:
- Lagrimeo persistente.
- Irritación frecuente o sensación de arenilla.
- Roce de las pestañas con el ojo.
- El párpado claramente girado hacia dentro o hacia fuera.
- Dificultad para cerrar el ojo por completo.
Y si aparece dolor intenso, fotofobia marcada o un enrojecimiento que progresa rápido, conviene pedir atención lo antes posible, ya que la córnea podría estar irritada o demasiado expuesta.
Si tienes pensado realizarte una cirugía oculoplástica o tienes cualquier otra duda al respecto, ponte en contacto con nosotros.
En Clínica Medina en Tenerife contamos con los mejores profesionales de la Oftalmología y de la Medicina Estética Facial, quienes te ofrecerán una atención personalizada y de calidad.
Preguntas frecuentes sobre entropión y ectropión
¿El entropión y el ectropión siempre necesitan cirugía?
El ectropión se corrige únicamente mediante cirugía oculoplástica.
En el caso del entropión, las lágrimas artificiales y las pomadas pueden aliviar las molestias de forma temporal, pero no solucionan el problema de posición del párpado. El tratamiento definitivo también es quirúrgico.
¿La cirugía oculoplástica duele?
No. Se realiza con anestesia local y el paciente permanece cómodo durante todo el procedimiento. Después puede sentirse una ligera tirantez o una molestia leve, pero suele controlar con facilidad y dura poco tiempo.
¿Cuánto tarda en notarse el resultado definitivo?
La mejoría suele percibirse desde los primeros días. El lagrimeo se reduce, el ojo se nota más cómodo y el párpado recupera su posición. Los puntos se retiran entre 7 y 10 días y, a partir de ahí, la zona sigue desinflamando hasta alcanzar el aspecto más estable en las semanas siguientes.
¿Queda cicatriz visible después del tratamiento?
La incisión se realiza en una zona muy discreta del párpado y la cicatrización suele ser muy buena. Con el paso del tiempo la marca se integra en el pliegue natural y, en la mayoría de los casos, resulta imperceptible.


